Boletín Bibliográfico

Las capitales que fueron

Autor  BENNASSAR, Bartolomé

Título  Las capitales que fueron

Otros autores  Humberto Baquero Moreno - José Miguel López García - José Carlos Mainer

Título revista/libro  Capitales y corte en la historia de España

Ciudad  Valladolid

Editorial  Universidad de Valladolid. Secretariado de Publicaciones e Intercambio Editorial

Año  2003

Páginas  29-44

Colección  Instituto Universitario de Historia Simancas, Bolsillo 11

Resumen
Distingue entre la estancia de la Corte y el papel de capital. La corte puede seguir siendo itinerante sin mayores impedimentos pero el auge continuo del personal político y burocrático dedicado al servicio del Estado hace imposible trasladar frecuentemente millares de personas así como los imprescindibles documentos y papeles. Si ya fue difícil el nomadismo de la función de capital en el siglo XV, que permitió a distintas ciudades asumir el papel provisional de capital (Burgos, Valladolid, Segovia, Palencia, Medina del Campo, Toro, Toledo, Córdoba, Sevilla…) se vuelve imposible en el siglo XVI. En los reinados de Carlos I y Felipe II (inicios) hay una tendencia clara hacia la elección de una capital y el asentamiento estable de importantes aparatos del poder. Se eliminan capitales posibles, como Burgos (situación periférica) o Barcelona (capital de los Condes más que de los Reyes) y Valencia, como Barcelona también, por su alejamiento de la Meseta. Más difícil resulta entender la eliminación de Sevilla, siendo ésta la ciudad mayor y más poblada, puerta de la Indias, pero parece que quedaba lejos de las fronteras terrestres. Las posibilidades reales se reducían a Valladolid, Toledo y luego Madrid. Las tres ciudades tuvieron a lo largo del XVI probabilidades de alzarse con la función de capital del reino. Se analizan los pros y contras de las tres ciudades para ser capital, centrándose en especial en Valladolid por ser el caso más interesante entre «las capitales que fueron». Plantea tres elementos destacados en la promoción de Valladolid al rango de capital: el crecimiento demográfico (especialmente entre 1530 y 1561), un desarrollo económico rápido (entre 1540 y 1550) y el florecimiento cultural.